José Eduardo Mora – Coautor de La Gran Hazaña

José Eduardo Mora por su pasión en la escritura y el periodismo literario, La Gran Hazaña representa un peldaño más en esa búsqueda constante de su escritura.

Periodista que desde un principio se inclinó por la prensa escrita, en la que ha laborado para el diario La Nación, el Semanario Universidad, El Jornal y agencias de prensa como EFE e Inter Press Service.

Es partidario del reportaje a profundidad y amante de la crónica como género literario y periodístico en el que el creador puede hacer uso de las más variadas herramientas de la literatura y el periodismo.

Su pasión por las letras lo llevó a obtener una Maestría en Literatura Latinoamericana en la Universidad de Costa Rica, lo que le ha permitido disponer de más recursos a la hora de elaborar sus escritos, ya sean periodísticos o de ficción.

Detrás de esa pasión de reportero, no obstante, siempre ha estado ese gusto por los deportes, por lo que no es extraño que haya escrito junto a Pablo Aguabella La Gran Hazaña, que es la culminación y a la vez el comienzo, de ese largo viaje que inició hace 20 años en el Semanario Universidad donde como estudiante escribió en deportes bajo la tutela de Rafael Ángel Ugalde y compartió sección con Gaetano Pandolfo.

En coherencia con esa búsqueda de cómo escribir mejor, en 2007, Mora viajó a Aracataca, la tierra del Nobel de Literatura 1982, Gabriel García Márquez, para indagar cómo del “pueblo más olvidado del mundo”, salió el mayo genio de la literatura latinoamericana de la segunda mitad del siglo XX.

Su pasión por la escritura la comparte con la dirección de El Jornal, un pequeño medio regional, y con sus aportes a la sección de Cultura del Semanario Universidad, medio en el que también ha sido editor interino de los prestigiosos suplementos literarios Forja y Libros.

Al año brinda al menos seis talleres de literatura, en la que los participantes pueden conocer de cerca las distintas técnicas literarias que contribuyen a darle al texto esa dimensión narrativa y estética que permiten trascender la simple anécdota, cementerio de la mayoría de narraciones.